Poesía con pausas...

 

 

HIPÓTESIS DEL VIENTO (Gabriel Velxio) 

 

Caminante y sentencioso, juntando solo partidas

Me hallaste desprevenido, charlando con los ocasos

Los epílogos sorprendidos, se marcharon sin aviso

Y tu rostro de horizonte, se anunciaba bienvenido


Mi escéptico deambular, de huérfanos argumentos

Desechaba las teorías, presentas por el viento

Es que de tu mano traías, esa verdad que intimidaba

Cuando todo era silencio, cuando casi no creía


Yo que solo transitaba, hoy me has injertado alas

No me pregunto de tiempos, solo disfruto del vuelo

Entre las nubes y tus ojos, palpito cada segundo

Con la brisa a nuestra espalda, y la alegría presente


Ahora cuando ya soplas, tu hipótesis se hace fuerte

Creer de nuevo que existes, imaginarte que vienes

Desterrando soledades o desechando multitudes

Estas llegando soleada... para desterrar a mi noche.

 

 

 

 

EL OCASO DE LOS PETALOS (Gabriel Velxio)

 

Y ya te marchas...

Como si a la primavera le urgiesen despedidas,

Como si la brisa de esta tarde distraída,

Ignorara lágrimas...


Mucho nos dijimos, demasiado nos callamos,

Inventado un poema descuidado

De emigraciones forzadas

Por atardeceres indiferentes...


Ya nada será lo mismo, ya nada era igual,

Apenas sosteníamos este jardín,

Que denunciaba su marchitar

Con el grito silencioso del descolorido...


Ahí te vas...

Y desde mi ventana, mi vidriosa mirada

Observa tu partida,

No es tan doloroso el adiós,

Sino el olvido de haber querido...

 

 

 

  MUJER DE PIERNAS INVISIBLES (Gabriel Velxio)

 

En tu refugio de silencios

Te ocultas impalpable detrás de tu espejo

Sin respuestas visibles,

Y agobiada de preguntas sólidas…


Caminas dos pasos,

Y dos pasos tu horizonte se mueve,

Porque ignoran tu perspectiva

De alado designio sagrado…


Y tus piernas invisibles,

Deambulan, recorren, casi vuelan

Haciendo de tu ansiosa búsqueda

Un culto secreto a la emancipación…


Nada reclamas por estas horas,

Aún en la omisión de regar tu huerto,

Tus flores igualmente perfuman,

Sin preguntar de soles,

Acariciando tus días…


Y te preguntara el viento,

Y murmurara el cielo,

pero solo en la inmensidad de tu alma

nadie descubrirá el vacío…


Ahora que de espaldas te observo

Apenas si te percibo,

Allá te vas en la noche

Descubriendo tu camino…

 

 

 

  CUESTIONANDO LLUVIAS (Gabriel Velxio)

 

Deambulo desolado,

Entre medio de gotas irrespetuosas,

Que me refutan

En donde estarás en este gris día de suplicio...


Insisten en saber tu paradero,

Determinar en que urbano espacio,

Ocupara tu figura la superficie que añoro...


Intentar descubrir,

De que imágenes impregnadas

Estará tu mirada desterrada,

Que casi ni me atrevo a percibir...


Y me pregunto,

Cuan lejanamente cerca nos hallamos

Embriagados de tanta amnesia

En esta soberbia geografía...


Porque ésta, -tu ausencia-,

Precipita todas mis soledades,

Aún rememorándote,

O aún, olvidándote...

 

La lluvia no cesa,

Y cada lágrima celestial

Que en los cristales se estampa,

Me dibuja cada uno de tus rostros,

Desterrándome nube en lamento


Deambulo desolado,

Y solo me resta por asumir,

Que soy un recolector de despedidas,

Un juntador de adioses,

Un alquimista de partidas...


Pero siempre estoy regresándote,

Como hoy, como mañana,

Aunque lloviendo,

Solo siga cuestionándome...

 

 

 

 

  ESTRATEGIAS DEL CUARTO MENGUANTE (Gabriel Velxio) 

 

Esta incógnita luna,

que desde sus lucidos escombros,

Mengua con su luminiscencia

la espaldas de los apasionados...


Casi, como guardiana en celo,

Que ignora jerarquías estelares

Rebeldiza la sensibilidad del tacto

En medio de sus habilidades...


Ella, quien mensualmente

-como pasajera terrestre-

se desvanece inadvertida

abasteciéndose de ignotas luces

que el mismo Universo desconoce..


Adulada, esperada o deseada,

Administra de sus oscuras playas

Los cráteres inertes que le dan vida

A la astronomía del hombre,

Como a la del poeta desvelado...


Mientras los profetas posmodernos

Descifran cada una de tus fases

Intentando desmitificarte leyenda,

Sumas adeptos silenciosos

A tu selenita calma de mares invisibles...


Así como las mareas

Que de tus movimientos se inspiran

Igual trance transmites

Por cada ventanal al que ingresas

En donde solo los amantes,

Conocerán de tus estrategias…

  

 

 

 LA SENTENCIA DE LAS LAGRIMAS (Gabriel Velxio) 

 

Ya nada puedes evitar,

Estas a merced de tus propios mandamientos,

Que celosos custodian más que tu conciencia


Llórate... como si al hacerlo, oraras,

Rogando al despojo de tu ingenua idiosincrasia

Para poder razonar así, su partida


Confínalo ahí, donde nadie te perturbe,

Y rescátalo de tu mudez que no idolatra,

Pero simplifica la acción de la no presencia


Despójate de tus evidentes simulacros

Que están más allá de imprevistos éxodos

Ante la sublevación revelada del destino


Asume inevitable la verdad que sentencia

Como sí al acatarla, aceptaras la injusticia,

Aunque después cada lagrima,

Solo te transforme llanto...
 

 

 

 

 

CONFESIONES POSTERGADAS (Gabriel Velxio)

  

Necesitar escribirse, confesarse, describirse

Usando este incesto de palabras relegadas,

Que me permitan conceptuarme despojado...


Precisar proclamarse, gritarse, exclamarse

Aunque autobiográfico secunda desorientado,

Y en la tentativa solo sobreviva en autista silencio...


Requerir silenciarse, excluirse, esconderse

Para quedarme excusado de sufrimientos antelados,

En donde anónimo nadie me perciba evidente...


Demandar sincerarse, desnudarse, despojarse

Desterrando mentiras encarnadas en el verbo,

Inmunizándome ante los abecedarios obsecuentes...


Exigir expresarse, inmiscuirse, quedarse

Creyéndome autónomo de espejismos encontrados,

A donde algún día pueda recuperarme esperanza...

  

 

 

 EL EXILIO DEL CENTAURO (Gabriel Velxio)

 

Este inmigrante forzado

De calles que fueron suyas

Marcha al exilio del tiempo

Devorando inviernos mustios


La nostalgia acude al destierro

Mientras cada foto del pasado

Que en semántico álbum se exponen,

Dejan huellas invisibles

Engendrando arrugas en el alma


Cuanto queda en el camino,

Sin que alguien lo devele

Solo imágenes borrosas,

Solo lagrimas inertes


Cuando bisiesto llegue febrero

A nadie le incumbirá tu ceremonia,

De reivindicar cada utopía

Que alguna vez te concernieron


Ya en el andén silencioso

Donde hasta los saludos se ausentan

La distancia será quimera,

Porque el recuerdo solo será espera...

 

 

 

LA TEORIA DE LAS CARICIAS (Gabriel Velxio)

 

Me pregunte que había más allá del olvido...

Y descubrí el silencio,

Pero mi delimitado existencialismo insistía

Y agrego,

Y más allá de la esperanza?

Y descubrí el intento...


Concluí que al respondernos

Es donde las dudas ceden

Resultando solo improntas

Que el otoño se devora


Pero las excusas sacuden

Ante las respuestas que avanzan

Y el ventarrón se disipa

Cuando el sentir se argumenta


Y nos deja flotando

Atemporales consultas

Que insiste le contestemos...

Y me pregunto de nuevo

¿Hay algo más bello que una sonrisa?

Y me encuentro con tu caricia,

Ahora me sobran las respuestas,

Y me quedo sin preguntas.

 

 

 

EL SILENCIO DE TUS OJOS…  (Gabriel Velxio)

 

Observarte húmedos labios mudos

 

Por donde tus miradas

 

Pueden más que todas mis palabras

 

 

Es que intento decodificar

 

El abecedario de tus ojos

 

Pero no descubro el  idioma

 

Y te traduzco momentánea

 

 

Reconozco en tus silencios

 

Laberintos no confesables

 

Pero obsecuente accedo

 

A la complicidad denunciada

 

 

Cuantos misterios lejanos

 

Has cobijado en tus años

 

Con lágrimas retenidas

 

O sonrisas postergadas

 

 

Solo se trata de tiempos

 

Para que tus guiños declamen

 

Porque en ese parpadeo

 

Volverás hecha palabra.

 

 

 

 TU ÚLTIMA IMAGEN (Gabriel Velxio)

 

 

Ahora que me estoy yendo

 

 Sin buscar respuesta alguna

 

Me asedia el interrogante

 

De cómo será tu última imagen

 

 

Y en ese miedo sin causa

 

Me invaden todas tus fotos

 

Que me reclaman memoria

 

Sin alejarme un instante

 

 

No reacciono al observarte

 

Aún cuando me saludas

 

Sigo paralizando los días

 

Que nos retienen en  vida

 

 

Desconoces que en mi mente

 

Yo vago por otras huestes

 

Y pienso que te he querido

 

Porque ruego volver a verte

 

 

Tu mano esta levantada

 

Como tu sonrisa latente

 

Pero evito la mirada

 

Ante esta partida urgente

 

 

 

 Ahora que me estoy yendo

 

 Sin buscar respuesta alguna

 

Admito la incertidumbre

 

Pero imaginándote siempre…

 

 

   

   

  

 

HOMENAJES PÓSTUMOS (Gabriel Velxio)

 

 

Caminata, olores, mixtura…

 

ese aroma del pan

 

-que recién elaborado-

 

invade más que uno de mis sentidos

 

y me invita a compartir tu mesa…

 

 

Recordándote en paz

 

acepto tu vino

 

proyectándome pasado tardío

 

pintando cada uno de tus rostros

 

para evocar el pretérito imperfecto

 

que se quedo con las sonrisas…

 

 

Retrotraerme a tus días

 

recuperando todos tus perfumes

 

y ninguna de tus lagrimas

 

que evaporo el silencio

 

en su ceremonia del olvido…

 

 

Caminata, olores, mixtura…

 

como de tu pan

 

bebo de tu vino

 

y hago de este momento

 

el debido homenaje a lo que no fuimos.

 

 

 

 

  

 

CAMINANTE DE LA DISTANCIA (Gabriel Velxio)

   

 

Esta brújula de extravíos

 

ante la soledad que me alcanza,

 

aunque escapo, es en vano la huida,

 

su sombra

 

me acompaña en el suplicio

 

recordándome individuo, unidad…

 

 

intento transcurrir

 

como si la distancia calmara,

 

aun en el riesgo del desarraigo,

 

aun en el exilio de lo necesario;

 

 

Solo los años me acompañan

 

en esta cruzada de anonimatos,

 

porque hasta el silencio

 

se asocia con la conciencia

 

obsoletas en mi desván

 

 

seguiré transitando sin huella

 

intentando eludirte en la noches

 

aguardando en alboradas,

 

el reencuentro con lo perdido…

 

 

 

 

  

 

EL OLVIDO DE LA ROSA (Gabriel Velxio)

 

 

Paradójica, la muerte

 

resucita los pasados

 

de historias en espera

 

por epílogos reclamados

 

 

Es que no alcanza,

 

con solemnizar el recuerdo

 

nutrir el fantasma

 

o exculparse en despedidas

 

 

La compasión,

 

solo es un medio

 

y la nostalgia un pretexto

 

 

Ante la proclamada ausencia

 

las dudas se revelan

 

porque el dolor requiere

 

las lagrimas comprometidas

 

 

Muy  poco quedara

 

de la rosa que no diste

 

ni el roció, ni el perfume

 

todo eso… ya no existe

  

 

Disecada y ambarina

 

esa flor descansara

 

en algunos de los libros

 

que casi seguro…

 

nunca leíste.

 

 

 

 

 

AUN, DESAMANDOTE (Gabriel Velxio)

   

Hallarte,

 

princesa alegremente triste

 

en tu noche de naufragio

 

con tormentas sin lluvias

 

 

Esbozándome

 

toda tu blanquitud

 

que me inundaba

 

el gris de tu mirada

 

 

Mitad ángel, mitad magia

 

celebrando la entrega

 

devolviéndonos uno

 

creyéndonos siempre

 

 

Alejándonos mutuos,

 

huérfanos en despedidas

 

ausentes en los abrazos

 

 

Fuimos propios

 

sin pertenecernos,

 

amordazando las dudas

 

resolviendo distancias

  

  

Hoy que navego

 

al sur de tu sur,

 

las olas del alba

 

me frecuentan tu rostro

 

asumiendo todavía,

 

que sigo desamándote.

 

 

 

  

REGRESARAS ROCIO (Gabriel Velxio)

  

Árida,

 

asiste esta mirada

 

ante lo peregrino

 

de tu rural silueta

 

 

Espectador natural

 

de intrincadas geologías,

 

quien padeciendo temores

 

erosiona clamor

 

por el salitre de tus muslos

 

 

Reprimiendo sensaciones

 

las desérticas angustias

 

requieren

 

de tus cutáneas artesanías

 

que curan mi territorio

 

 

Así, como ese rocío

 

que vas pariendo en tu flor

 

y sucumbiendo

 

ante el nuevo día

 

agoniza con otro color

 

 

No temeré tu ausencia

 

en las noches de vacío

 

porque se

 

que regresaras verano

 

cuando todos, se hallan ido.

 

 

 

El SUICIDIO DE LA MUERTE (Gabriel Velxio)

 

 

Abrumada y devastada

 

ya nada le alcanzaba,

 

ahí, en donde parece nada

 

es casi todo

 

 

Inundada de abandonos

 

arrastraba consigo

 

a todo ente

 

al borde del suicidio

 

 

Reclutando almas

 

que sucumben al delirio

 

ella vive

 

para no dejar vivir

 

 

Pero en su avaricia

 

desosegada de seres

 

queda indefensa

 

ante primaveras fértiles

 

 

Y entonces fenece

 

por el arrebato de colores

 

que mezclada en semifusas extraviadas

 

la rodean sin escapes permitidos

  

 

Parimos y perecemos

 

por amores o sin él

 

entonces la muerte asume

 

que tan solo es un segundo

 

en la vida del infinito universo 

 

 

 

 

  

32 SEGUNDOS (Gabriel Velxio)

 

 

Treinta y dos segundos…

 

es mi presagio matemático

 

deducido tácitamente

 

entre el misterio y la duda

 

 

Oblicua a mi vista

 

donde por tu ventana

 

te observo asistente

 

del cinema imaginario

 

 

Tus postigos abiertos

 

anuncian el comienzo

 

de otra esperada función

 

donde tu silueta en movimiento

 

acapara mi presbicia

 

 

Pero el vapor de tu cuarto

 

inunda tus vitrales

 

para que mis ojos distantes

 

intuyan tus tímidos contornos

 

 

Treinta dos segundos… y medito

 

 

Entre ocres y verdes

 

ornamentas sensiblemente las formas

 

recubriendo dulces enigmas

 

atrapados entre paredes

 

  

Multitud de veces

 

este pensamiento

 

fraguo el intento del arrebato

 

 

Premedito llegarme

 

transitando los treinta dos segundos

 

que nos separan

 

entre paso y paso

 

 

Aunque especulo

 

si será lo mismo

 

ser parte de tu película

 

o mantenerme

 

espectador esperanzado

 

 

Treinta dos segundos,

 

y mi calculo…

 

es casi exacto.

 

 

 

 

  

  

 

PASOS PERDIDOS (Gabriel Velxio)

 

 

Escucho lejano

 

el sonido de tus pasos

 

que en caminata confunden

 

el destino que te lleva

 

 

Ingrato pienso

 

los días de anunciadas ofrendas

 

que mutuos nos prodigábamos

 

 

Pero el tiempo

 

-ignorante en apariencias-

 

desnuda abruptamente

 

el contenido del alma

 

 

Dudo en seguir aguardando

 

o salir a tu encuentro tardío

 

temo no parecerme,

 

quizás… nos hayamos olvidado

 

 

Me aturde tu cercanía

 

y el temor lo conmemora

 

no sé si sabré mirarte

 

por mi timidez dejada

 

 

Y si hacia a mi no vinieses?

 

me pregunto desolado…

 

es esta pesimista idea

 

que sin querer triste aturde

 

 

Admito con certidumbre

 

  que tu andar se va alejando

 

  agoniza esta esperanza

 

  que ni tus huellas,

 

  me dejaron…

 

 

  

 

 

 

INESPERADOS DESPERTARES (Gabriel Velxio)

 

 

Abro mis ojos

 

al mismo tiempo

 

que tus fragancias

 

amanecen mis sentidos

 

 

Necesariamente cerca

 

te contemplo

 

en tu fatigada almohada

 

mullida de secretas confesiones

 

 

En la minuciosa observación

 

memorizo de tu contorno

 

cada uno de tus rostros…

 

 

Y te exploro religioso

 

en la ceremonia del silencio

 

que me lleva a honrarte vida

 

entre mis días agobiados

 

 

Esta mirada en procesión

 

que te recorre incompleta

 

concluye contundente

 

en obsceno pensamiento

 

 

Desistiendo del sueño

 

me recuesto ladero

 

temiendo en despertares inesperados

 

que me denuncien tu ausencia.

 

 

 

 

INVÓCAME… (Gabriel Velxio)

 

 

   Invócame…

 

   no dudes en hacerlo

 

   aún en el despiadado frió

 

   que entorpece las manos

 

 

   en cualquier instante

 

   ahí,

 

   hasta donde la misma soledad

 

   se comparte

 

 

   Invócame…

 

   y no temas necesitarme

 

   ante la duda peligrosa

 

   que derraman los lamentos

 

 

   en la necedad absurda

 

   que nos instala el ego

 

   asumiéndonos omnipotentes

 

 

   Invócame…

 

   para ser al menos

 

   partícipe voluntario

 

   de esta carencia revelada

 

 

   desterrando radicalmente

 

   toda tristeza pregonante

 

   que merodeante en tu figura

 

   merezca solo sepultura

 

 

   Invócame…

 

   no te avergüences al realizarlo

 

   porque así este olvidado

 

   de tus días,

 

   mi recuerdo te acompaño cotidiano

 

 

   hazlo sin dudas,

 

   ni prejuicios,

 

   que no vacilare ni un instante

 

   en amanecer a tu lado…

 

 

  

 

  

 

 

LLANTO DE ANGELES (Gabriel Velxio)

 

 

Fácil es confundirlo

 

si atento no diferenciamos

 

entre llovizna o rocío

 

 

Toma formas imprevistas

 

ante la trágica apatía

 

que desaperciben miradas

 

 

Algunas veces susurran

 

otras se materializan

 

pero con ello no alcanza…

 

 

Estamos ciegos de ver

 

lo que no deberíamos mirar

 

aún, con los ojos abiertos

 

 

Y residimos tan ausentes

 

que la vorágine terrenal

 

nos consume invisibles

 

 

Esta inapetencia solidaria

 

se deambula impune

 

que la buena voluntad

 

no basta…

 

 

No esperemos alas

 

o inalterables blancos

 

solo lagrimas sublimes

 

que la indiferencia devora.

 

 

 

 

MURMULLO AGNÓSTICO (Gabriel Velxio)

  

 

Parimos del mundo fronteras

 

que al trasvasarlas

 

nos convierten

 

en forasteros, inmigrantes o extranjeros

 

 

Como cárceles invisibles

 

perimetramos identidades

 

mucho más allá

 

de la tierra prometida

 

 

Confundiendo cultos

 

o ideologías encarnizadas

 

nos culpamos únicos

 

por dos mil años de crucifixión

 

 

Y en cada clavo de sus miembros

 

esbozamos el pecado

 

que humanamente concebimos

 

entre ignorancia o suplicio

 

 

Bagdad, Sudán o Etiopía

 

con calles de cráteres no lunares

 

pasean sus imágenes perdidas

 

consumidas en su sangre

 

  

Pero en el norte de mi sur,

 

donde se gestan mandamientos,

 

se olvidaron de la vida

 

ocultaron el dolor…

 

 

“Bienaventurados los débiles,

 

porque de ellos será mi reino…”

 

y la duda me acongoja

 

y la fe se me derrumba

 

 

Levanto mi vista al cielo

 

en donde el agnóstico sentir

 

se refugia agazapado

 

siendo antitesis del porvenir

 

 

Como quisiera creer de nuevo! 

 

para no dejarme morir…

 

a pesar de la inocencia

 

o más allá de mi sentir.

 

 

 

  

 

 

GRETA (Gabriel Velxio)

 

 

A veces hada, otras mariposa

 

duendecilla o musa,

 

logras de tu metamorfosis

 

un coro angelical

 

en plena travesura

 

 

Dueña absoluta

 

de mis causas enaltecidas

 

que te inventa cuentos

 

para dormir tu sueño

 

del cansancio y la alegría

 

 

Camino de tu mano

 

observo por tus ojos

 

o vuelo por tus alas

 

y mi perspectiva

 

como mi horizonte,

 

toman los colores

 

que imaginan tu inocencia

 

 

Por ahí te temo ángel

 

pero tu abrazo me arropa

 

entonces justifico el futuro

 

cuando tu sonrisa me llama

  

 

Porque desde que llegaste

 

me devolviste lucha

 

cuando mis brazos cedían

 

ante la noche inminente

 

 

Ahora que el tiempo pasa

 

y mis años van en menos

 

solo le pido a esta vida

 

que me permita ver tus pasos

 

en el jardín que sembramos…

 

 

 

 

 

 

PREMEDITACION DEL PECADO (Gabriel Velxio)

 

 

Detrás de tu velo amanecido

 

residen emblemáticas,

 

todas tus adicciones

 

 

Este presagio obligado

 

enmudece cada músculo

 

de estas manos solitarias

 

 

Que Amar o amando

 

descubre en tu cuerpo

 

cada accidente de tu terreno

 

 

Casi de manera religiosa

 

estrechamos vínculos censurados

 

eyectándonos sacrílegos asolados

 

 

Puede más esta carne desvelada

 

ante la necesidad sombría

 

de un abrazo que no llega

 

 

Recorrerte pecado profundo

 

soportando impredecibles condenas

 

sin que el alma lo presienta despechado

 

 

Haciendo de este infierno

 

nuestra pausa,

 

y evocando a este cielo

 

el encuentro.

 

 

 

 

VIENTOS DESORIENTADOS (Gabriel Velxio)

 

 

El frío viento

 

agrieta esta piel curtida

 

sin compasión, ni prisa

 

 

Confisca aquellas lágrimas

 

demoradas del olvido

 

cuyas consecuencias ignoro

 

 

Advierto hasta mis ausencias

 

de inmigrantes caminatas

 

extraviadas en angustias

 

 

Desolado en grises calles

 

busco tu desterrada mirada

 

en el desértico cemento

 

 

Pero no estas… te has ido

 

 

Y esta exploración ingenua

 

que no cede a tu apariencia,

 

descubre la mudez colectiva

 

 

Y otra vez el castigo silencio…

 

 

Heredero de tu partida

 

Persisto en deambúlante innecesario

 

A pesar de la advertencia

 

  

No reconozco mis pasos

 

devorados por la historia

 

transitados sin memoria

 

 

Me queda solo el recuerdo

 

de tu foto en mi bolsillo

 

y de este viento que no cede

 

 

Pero la realidad me despierta…

 

 

Porque me cuesta aceptarlo!

 

si vos estas en donde siempre…

 

y no admito ser yo,

 

quien se ha ido.

  

 

 

 

 

REFUGIADO DE SOMBRAS (Gabriel Velxio)

  

 

(I)

 

Adaptarme…

 

a cualquier rincón

 

que me arrendó la vida

 

 

Limpiando telarañas,

 

inventarme un espacio

 

en donde no permanecer

 

 

(II)

 

Sintiéndome un refugiado

 

huérfanos de dadivas

 

o reclamos excluidos

 

 

Abandonando exigencias,

 

recibir los sobrantes

 

sin cuestionar momentos

 

 

(III)

 

Pero entregándome

 

entero e intangible

 

con principios obsoletos

 

 

Desarraigarme toda piel

 

despojando identidades

 

u orígenes históricos

 

 

 (IV)

 

Evadiéndome entero

 

ante el materialismo didáctico

 

que me tributa razones

 

 

Íntimamente,

 

vislumbrar mi futuro

 

lleno de partidas

 

 

(V)

 

Esperar, solo esperar,

 

anónimo e impalpable

 

desechando raíces

 

 

Rogando solo volver

 

en mi extravío de sombras

 

y encontrar mi regreso…

 

  

 

  

 

 

RECETAS DE LA TERNURA (Gabriel Velxio)

 

 

Suave y envolvente

 

recibo el aroma del albahaca

 

que estremece estos sentidos

 

 

Es que tu cariño

 

asume formas inesperadas

 

haciendo estallar

 

todos tus silencios arropados

 

 

Y se me dificulta

 

estimularte con dedicatorias,

 

cuando todo lleva tu nombre

 

 

Entonces la razón

 

comienza a extrañar

 

los abrazos

 

que todavía no cruzamos

 

 

Prefiero proseguir atento

 

cada detalle de tus manos

 

que pregonan ceremonias

 

 

Pero definitivo,

 

asumo voluntariamente,

 

que ofrendas tu ternura

 

cada día, en esta...

 

tu mesa.

 

 

  

 

LA PUERTA ENTREABIERTA (Gabriel Velxio)

 

  

El viento sopla egoísta

 

sin dejar huellas, ni sombras

 

solo su música acorde

 

enmudece mis oídos

 

 

El insomnio compañero

 

hace guardia en mi almohada

 

atento a todo sonido

 

alerta ante mi cansancio

 

 

He dejado la puerta abierta

 

ahorrándote el trabajo

 

de que al abrirla su ruido

 

creas que me desvele

 

 

Quizás sea un ingenuo

 

al embriágame en espera

 

pero la esperanza grita

 

y mis manos te suplican

 

 

Estos lustros ya pasados

 

aguardando tu llegada

 

los he sentido lejanos

 

pero veloces al tacto

 

 

A diario cambio las flores

 

tu lado en la cama esta ileso

 

hasta algo de tu perfume

 

se quedo con mi lamento

 

 

El espejo lo corrobora

 

la cerradura lo afirma

 

he dejado la puerta abierta

 

esperando a que vuelvas…

 

 

 

 

 

 

MUJER DE MIS ULTIMOS DIAS (Gabriel Velxio)

 

 

Cobijándome en tu llegada

de intangibles desenlaces

aletargo hasta el descuido

calendario y hojas muertas…


Sustituyéndome impensado

de acuarelas y corcheas

y tu pincel me pinta,

y tu melodía que embriaga…


Ya no me hablen del olvido

si el anonimato es beso

cuanto vale tu estadía

ante todas mis dicciones


La percepción no es legible

simplemente, es del alma

y la obsecuencia lo ignora

por los ilustres que juzgan


Si yo pudiese adivinar

los últimos días de esta vida

le rogaría a mi destino

agonizar solo en tu camino…

 

 

  

 

 

 

PROFANACIONES (Gabriel Velxio)

  

 

Profanare tu templo…

 

asumiendo todo riesgo

 

que la hipócrita sociedad

 

me imponga

 

 

soportando estoicamente

 

la futura inquisición

 

que me postrará

 

excomulgado de tus días

 

 

Profanare tu templo…

 

sabiendo que el exceso

 

de moralidad y ética

 

me condenaran infierno

 

 

sin juicio final

 

ni purgatorios

 

seré sentenciado al olvido

 

donde nadie recuerde

 

el acto pecaminoso

 

 

Profanare tu templo…

 

porque prefiero

 

este castigo eterno

 

que evitar amarte

 

a pesar de esta túnica.

  

 

 

 

 

 

" Las Razones del Otoño"

“Soy un recolector de despedidas, un juntador de adioses, un alquimista de partidas... siempre estoy regresando... como hoy, como mañana.” (G.V.)

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