Poesía con pausas...
HIPÓTESIS DEL VIENTO (Gabriel Velxio)
Caminante y sentencioso, juntando solo partidas
Me hallaste desprevenido, charlando con los ocasos
Los epílogos sorprendidos, se marcharon sin aviso
Y tu rostro de horizonte, se anunciaba bienvenido
Mi escéptico deambular, de huérfanos argumentos
Desechaba las teorías, presentas por el viento
Es que de tu mano traías, esa verdad que intimidaba
Cuando todo era silencio, cuando casi no creía
Yo que solo transitaba, hoy me has injertado alas
No me pregunto de tiempos, solo disfruto del vuelo
Entre las nubes y tus ojos, palpito cada segundo
Con la brisa a nuestra espalda, y la alegría presente
Ahora cuando ya soplas, tu hipótesis se hace fuerte
Creer de nuevo que existes, imaginarte que vienes
Desterrando soledades o desechando multitudes
Estas llegando soleada... para desterrar a mi noche.
Y ya te marchas...
Como si a la primavera le urgiesen despedidas,
Como si la brisa de esta tarde distraída,
Ignorara lágrimas...
Mucho nos dijimos, demasiado nos callamos,
Inventado un poema descuidado
De emigraciones forzadas
Por atardeceres indiferentes...
Ya nada será lo mismo, ya nada era igual,
Apenas sosteníamos este jardín,
Que denunciaba su marchitar
Con el grito silencioso del descolorido...
Ahí te vas...
Y desde mi ventana, mi vidriosa mirada
Observa tu partida,
No es tan doloroso el adiós,
Sino el olvido de haber querido...
En tu refugio de silencios
Te ocultas impalpable detrás de tu espejo
Sin respuestas visibles,
Y agobiada de preguntas sólidas…
Caminas dos pasos,
Y dos pasos tu horizonte se mueve,
Porque ignoran tu perspectiva
De alado designio sagrado…
Y tus piernas invisibles,
Deambulan, recorren, casi vuelan
Haciendo de tu ansiosa búsqueda
Un culto secreto a la emancipación…
Nada reclamas por estas horas,
Aún en la omisión de regar tu huerto,
Tus flores igualmente perfuman,
Sin preguntar de soles,
Acariciando tus días…
Y te preguntara el viento,
Y murmurara el cielo,
pero solo en la inmensidad de tu alma
nadie descubrirá el vacío…
Ahora que de espaldas te observo
Apenas si te percibo,
Allá te vas en la noche
Descubriendo tu camino…
Deambulo desolado,
Entre medio de gotas irrespetuosas,
Que me refutan
En donde estarás en este gris día de suplicio...
Insisten en saber tu paradero,
Determinar en que urbano espacio,
Ocupara tu figura la superficie que añoro...
Intentar descubrir,
De que imágenes impregnadas
Estará tu mirada desterrada,
Que casi ni me atrevo a percibir...
Y me pregunto,
Cuan lejanamente cerca nos hallamos
Embriagados de tanta amnesia
En esta soberbia geografía...
Porque ésta, -tu ausencia-,
Precipita todas mis soledades,
Aún rememorándote,
O aún, olvidándote...
La lluvia no cesa,
Y cada lágrima celestial
Que en los cristales se estampa,
Me dibuja cada uno de tus rostros,
Desterrándome nube en lamento
Deambulo desolado,
Y solo me resta por asumir,
Que soy un recolector de despedidas,
Un juntador de adioses,
Un alquimista de partidas...
Pero siempre estoy regresándote,
Como hoy, como mañana,
Aunque lloviendo,
Solo siga cuestionándome...
Esta incógnita luna,
que desde sus lucidos escombros,
Mengua con su luminiscencia
la espaldas de los apasionados...
Casi, como guardiana en celo,
Que ignora jerarquías estelares
Rebeldiza la sensibilidad del tacto
En medio de sus habilidades...
Ella, quien mensualmente
-como pasajera terrestre-
se desvanece inadvertida
abasteciéndose de ignotas luces
que el mismo Universo desconoce..
Adulada, esperada o deseada,
Administra de sus oscuras playas
Los cráteres inertes que le dan vida
A la astronomía del hombre,
Como a la del poeta desvelado...
Mientras los profetas posmodernos
Descifran cada una de tus fases
Intentando desmitificarte leyenda,
Sumas adeptos silenciosos
A tu selenita calma de mares invisibles...
Así como las mareas
Que de tus movimientos se inspiran
Igual trance transmites
Por cada ventanal al que ingresas
En donde solo los amantes,
Conocerán de tus estrategias…
Ya nada puedes evitar,
Estas a merced de tus propios mandamientos,
Que celosos custodian más que tu conciencia
Llórate... como si al hacerlo, oraras,
Rogando al despojo de tu ingenua idiosincrasia
Para poder razonar así, su partida
Confínalo ahí, donde nadie te perturbe,
Y rescátalo de tu mudez que no idolatra,
Pero simplifica la acción de la no presencia
Despójate de tus evidentes simulacros
Que están más allá de imprevistos éxodos
Ante la sublevación revelada del destino
Asume inevitable la verdad que sentencia
Como sí al acatarla, aceptaras la injusticia,
Aunque después cada lagrima,
Solo te transforme llanto...
CONFESIONES POSTERGADAS (Gabriel Velxio)
Necesitar escribirse, confesarse, describirse
Usando este incesto de palabras relegadas,
Que me permitan conceptuarme despojado...
Precisar proclamarse, gritarse, exclamarse
Aunque autobiográfico secunda desorientado,
Y en la tentativa solo sobreviva en autista silencio...
Requerir silenciarse, excluirse, esconderse
Para quedarme excusado de sufrimientos antelados,
En donde anónimo nadie me perciba evidente...
Demandar sincerarse, desnudarse, despojarse
Desterrando mentiras encarnadas en el verbo,
Inmunizándome ante los abecedarios obsecuentes...
Exigir expresarse, inmiscuirse, quedarse
Creyéndome autónomo de espejismos encontrados,
A donde algún día pueda recuperarme esperanza...
Este inmigrante forzado
De calles que fueron suyas
Marcha al exilio del tiempo
Devorando inviernos mustios
La nostalgia acude al destierro
Mientras cada foto del pasado
Que en semántico álbum se exponen,
Dejan huellas invisibles
Engendrando arrugas en el alma
Cuanto queda en el camino,
Sin que alguien lo devele
Solo imágenes borrosas,
Solo lagrimas inertes
Cuando bisiesto llegue febrero
A nadie le incumbirá tu ceremonia,
De reivindicar cada utopía
Que alguna vez te concernieron
Ya en el andén silencioso
Donde hasta los saludos se ausentan
La distancia será quimera,
Porque el recuerdo solo será espera...
Me pregunte que había más allá del olvido...
Y descubrí el silencio,
Pero mi delimitado existencialismo insistía
Y agrego,
Y más allá de la esperanza?
Y descubrí el intento...
Concluí que al respondernos
Es donde las dudas ceden
Resultando solo improntas
Que el otoño se devora
Pero las excusas sacuden
Ante las respuestas que avanzan
Y el ventarrón se disipa
Cuando el sentir se argumenta
Y nos deja flotando
Atemporales consultas
Que insiste le contestemos...
Y me pregunto de nuevo
¿Hay algo más bello que una sonrisa?
Y me encuentro con tu caricia,
Ahora me sobran las respuestas,
Y me quedo sin preguntas.
EL SILENCIO DE TUS OJOS… (Gabriel Velxio)
Observarte húmedos labios mudos
Por donde tus miradas
Pueden más que todas mis palabras
Es que intento decodificar
El abecedario de tus ojos
Pero no descubro el idioma
Y te traduzco momentánea
Reconozco en tus silencios
Laberintos no confesables
Pero obsecuente accedo
A la complicidad denunciada
Cuantos misterios lejanos
Has cobijado en tus años
Con lágrimas retenidas
O sonrisas postergadas
Solo se trata de tiempos
Para que tus guiños declamen
Porque en ese parpadeo
Volverás hecha palabra.
Ahora que me estoy yendo
Sin buscar respuesta alguna
Me asedia el interrogante
De cómo será tu última imagen
Y en ese miedo sin causa
Me invaden todas tus fotos
Que me reclaman memoria
Sin alejarme un instante
No reacciono al observarte
Aún cuando me saludas
Sigo paralizando los días
Que nos retienen en vida
Desconoces que en mi mente
Yo vago por otras huestes
Y pienso que te he querido
Porque ruego volver a verte
Tu mano esta levantada
Como tu sonrisa latente
Pero evito la mirada
Ante esta partida urgente
Sin buscar respuesta alguna
Admito la incertidumbre
Pero imaginándote siempre…
HOMENAJES PÓSTUMOS (Gabriel Velxio)
Caminata, olores, mixtura…
ese aroma del pan
-que recién elaborado-
invade más que uno de mis sentidos
y me invita a compartir tu mesa…
Recordándote en paz
acepto tu vino
proyectándome pasado tardío
pintando cada uno de tus rostros
para evocar el pretérito imperfecto
que se quedo con las sonrisas…
Retrotraerme a tus días
recuperando todos tus perfumes
y ninguna de tus lagrimas
que evaporo el silencio
en su ceremonia del olvido…
Caminata, olores, mixtura…
como de tu pan
bebo de tu vino
y hago de este momento
el debido homenaje a lo que no fuimos.
CAMINANTE DE
Esta brújula de extravíos
ante la soledad que me alcanza,
aunque escapo, es en vano la huida,
su sombra
me acompaña en el suplicio
recordándome individuo, unidad…
intento transcurrir
como si la distancia calmara,
aun en el riesgo del desarraigo,
aun en el exilio de lo necesario;
Solo los años me acompañan
en esta cruzada de anonimatos,
porque hasta el silencio
se asocia con la conciencia
obsoletas en mi desván
seguiré transitando sin huella
intentando eludirte en la noches
aguardando en alboradas,
el reencuentro con lo perdido…
EL OLVIDO DE
Paradójica, la muerte
resucita los pasados
de historias en espera
por epílogos reclamados
Es que no alcanza,
con solemnizar el recuerdo
nutrir el fantasma
o exculparse en despedidas
La compasión,
solo es un medio
y la nostalgia un pretexto
Ante la proclamada ausencia
las dudas se revelan
porque el dolor requiere
las lagrimas comprometidas
Muy poco quedara
de la rosa que no diste
ni el roció, ni el perfume
todo eso… ya no existe
Disecada y ambarina
esa flor descansara
en algunos de los libros
que casi seguro…
nunca leíste.
AUN, DESAMANDOTE (Gabriel Velxio)
Hallarte,
princesa alegremente triste
en tu noche de naufragio
con tormentas sin lluvias
Esbozándome
toda tu blanquitud
que me inundaba
el gris de tu mirada
Mitad ángel, mitad magia
celebrando la entrega
devolviéndonos uno
creyéndonos siempre
Alejándonos mutuos,
huérfanos en despedidas
ausentes en los abrazos
Fuimos propios
sin pertenecernos,
amordazando las dudas
resolviendo distancias
Hoy que navego
al sur de tu sur,
las olas del alba
me frecuentan tu rostro
asumiendo todavía,
que sigo desamándote.
REGRESARAS ROCIO (Gabriel Velxio)
Árida,
asiste esta mirada
ante lo peregrino
de tu rural silueta
Espectador natural
de intrincadas geologías,
quien padeciendo temores
erosiona clamor
por el salitre de tus muslos
Reprimiendo sensaciones
las desérticas angustias
requieren
de tus cutáneas artesanías
que curan mi territorio
Así, como ese rocío
que vas pariendo en tu flor
y sucumbiendo
ante el nuevo día
agoniza con otro color
No temeré tu ausencia
en las noches de vacío
porque se
que regresaras verano
cuando todos, se hallan ido.
El SUICIDIO DE
Abrumada y devastada
ya nada le alcanzaba,
ahí, en donde parece nada
es casi todo
Inundada de abandonos
arrastraba consigo
a todo ente
al borde del suicidio
Reclutando almas
que sucumben al delirio
ella vive
para no dejar vivir
Pero en su avaricia
desosegada de seres
queda indefensa
ante primaveras fértiles
Y entonces fenece
por el arrebato de colores
que mezclada en semifusas extraviadas
la rodean sin escapes permitidos
Parimos y perecemos
por amores o sin él
entonces la muerte asume
que tan solo es un segundo
en la vida del infinito universo
32 SEGUNDOS (Gabriel Velxio)
Treinta y dos segundos…
es mi presagio matemático
deducido tácitamente
entre el misterio y la duda
Oblicua a mi vista
donde por tu ventana
te observo asistente
del cinema imaginario
Tus postigos abiertos
anuncian el comienzo
de otra esperada función
donde tu silueta en movimiento
acapara mi presbicia
Pero el vapor de tu cuarto
inunda tus vitrales
para que mis ojos distantes
intuyan tus tímidos contornos
Treinta dos segundos… y medito
Entre ocres y verdes
ornamentas sensiblemente las formas
recubriendo dulces enigmas
atrapados entre paredes
Multitud de veces
este pensamiento
fraguo el intento del arrebato
Premedito llegarme
transitando los treinta dos segundos
que nos separan
entre paso y paso
Aunque especulo
si será lo mismo
ser parte de tu película
o mantenerme
espectador esperanzado
Treinta dos segundos,
y mi calculo…
es casi exacto.
PASOS PERDIDOS (Gabriel Velxio)
Escucho lejano
el sonido de tus pasos
que en caminata confunden
el destino que te lleva
Ingrato pienso
los días de anunciadas ofrendas
que mutuos nos prodigábamos
Pero el tiempo
-ignorante en apariencias-
desnuda abruptamente
el contenido del alma
Dudo en seguir aguardando
o salir a tu encuentro tardío
temo no parecerme,
quizás… nos hayamos olvidado
Me aturde tu cercanía
y el temor lo conmemora
no sé si sabré mirarte
por mi timidez dejada
Y si hacia a mi no vinieses?
me pregunto desolado…
es esta pesimista idea
que sin querer triste aturde
Admito con certidumbre
que tu andar se va alejando
agoniza esta esperanza
que ni tus huellas,
me dejaron…
INESPERADOS DESPERTARES (Gabriel Velxio)
Abro mis ojos
al mismo tiempo
que tus fragancias
amanecen mis sentidos
Necesariamente cerca
te contemplo
en tu fatigada almohada
mullida de secretas confesiones
En la minuciosa observación
memorizo de tu contorno
cada uno de tus rostros…
Y te exploro religioso
en la ceremonia del silencio
que me lleva a honrarte vida
entre mis días agobiados
Esta mirada en procesión
que te recorre incompleta
concluye contundente
en obsceno pensamiento
Desistiendo del sueño
me recuesto ladero
temiendo en despertares inesperados
que me denuncien tu ausencia.
INVÓCAME… (Gabriel Velxio)
Invócame…
no dudes en hacerlo
aún en el despiadado frió
que entorpece las manos
en cualquier instante
ahí,
hasta donde la misma soledad
se comparte
Invócame…
y no temas necesitarme
ante la duda peligrosa
que derraman los lamentos
en la necedad absurda
que nos instala el ego
asumiéndonos omnipotentes
Invócame…
para ser al menos
partícipe voluntario
de esta carencia revelada
desterrando radicalmente
toda tristeza pregonante
que merodeante en tu figura
merezca solo sepultura
Invócame…
no te avergüences al realizarlo
porque así este olvidado
de tus días,
mi recuerdo te acompaño cotidiano
hazlo sin dudas,
ni prejuicios,
que no vacilare ni un instante
en amanecer a tu lado…
LLANTO DE ANGELES (Gabriel Velxio)
Fácil es confundirlo
si atento no diferenciamos
entre llovizna o rocío
Toma formas imprevistas
ante la trágica apatía
que desaperciben miradas
Algunas veces susurran
otras se materializan
pero con ello no alcanza…
Estamos ciegos de ver
lo que no deberíamos mirar
aún, con los ojos abiertos
Y residimos tan ausentes
que la vorágine terrenal
nos consume invisibles
Esta inapetencia solidaria
se deambula impune
que la buena voluntad
no basta…
No esperemos alas
o inalterables blancos
solo lagrimas sublimes
que la indiferencia devora.
MURMULLO AGNÓSTICO (Gabriel Velxio)
Parimos del mundo fronteras
que al trasvasarlas
nos convierten
en forasteros, inmigrantes o extranjeros
Como cárceles invisibles
perimetramos identidades
mucho más allá
de la tierra prometida
Confundiendo cultos
o ideologías encarnizadas
nos culpamos únicos
por dos mil años de crucifixión
Y en cada clavo de sus miembros
esbozamos el pecado
que humanamente concebimos
entre ignorancia o suplicio
Bagdad, Sudán o Etiopía
con calles de cráteres no lunares
pasean sus imágenes perdidas
consumidas en su sangre
Pero en el norte de mi sur,
donde se gestan mandamientos,
se olvidaron de la vida
ocultaron el dolor…
“Bienaventurados los débiles,
porque de ellos será mi reino…”
y la duda me acongoja
y la fe se me derrumba
Levanto mi vista al cielo
en donde el agnóstico sentir
se refugia agazapado
siendo antitesis del porvenir
Como quisiera creer de nuevo!
para no dejarme morir…
a pesar de la inocencia
o más allá de mi sentir.
GRETA (Gabriel Velxio)
A veces hada, otras mariposa
duendecilla o musa,
logras de tu metamorfosis
un coro angelical
en plena travesura
Dueña absoluta
de mis causas enaltecidas
que te inventa cuentos
para dormir tu sueño
del cansancio y la alegría
Camino de tu mano
observo por tus ojos
o vuelo por tus alas
y mi perspectiva
como mi horizonte,
toman los colores
que imaginan tu inocencia
Por ahí te temo ángel
pero tu abrazo me arropa
entonces justifico el futuro
cuando tu sonrisa me llama
Porque desde que llegaste
me devolviste lucha
cuando mis brazos cedían
ante la noche inminente
Ahora que el tiempo pasa
y mis años van en menos
solo le pido a esta vida
que me permita ver tus pasos
en el jardín que sembramos…
PREMEDITACION DEL PECADO (Gabriel Velxio)
Detrás de tu velo amanecido
residen emblemáticas,
todas tus adicciones
Este presagio obligado
enmudece cada músculo
de estas manos solitarias
Que Amar o amando
descubre en tu cuerpo
cada accidente de tu terreno
Casi de manera religiosa
estrechamos vínculos censurados
eyectándonos sacrílegos asolados
Puede más esta carne desvelada
ante la necesidad sombría
de un abrazo que no llega
Recorrerte pecado profundo
soportando impredecibles condenas
sin que el alma lo presienta despechado
Haciendo de este infierno
nuestra pausa,
y evocando a este cielo
el encuentro.
VIENTOS DESORIENTADOS (Gabriel Velxio)
El frío viento
agrieta esta piel curtida
sin compasión, ni prisa
Confisca aquellas lágrimas
demoradas del olvido
cuyas consecuencias ignoro
Advierto hasta mis ausencias
de inmigrantes caminatas
extraviadas en angustias
Desolado en grises calles
busco tu desterrada mirada
en el desértico cemento
Pero no estas… te has ido
Y esta exploración ingenua
que no cede a tu apariencia,
descubre la mudez colectiva
Y otra vez el castigo silencio…
Heredero de tu partida
Persisto en deambúlante innecesario
A pesar de la advertencia
No reconozco mis pasos
devorados por la historia
transitados sin memoria
Me queda solo el recuerdo
de tu foto en mi bolsillo
y de este viento que no cede
Pero la realidad me despierta…
Porque me cuesta aceptarlo!
si vos estas en donde siempre…
y no admito ser yo,
quien se ha ido.
REFUGIADO DE SOMBRAS (Gabriel Velxio)
(I)
Adaptarme…
a cualquier rincón
que me arrendó la vida
Limpiando telarañas,
inventarme un espacio
en donde no permanecer
(II)
Sintiéndome un refugiado
huérfanos de dadivas
o reclamos excluidos
Abandonando exigencias,
recibir los sobrantes
sin cuestionar momentos
(III)
Pero entregándome
entero e intangible
con principios obsoletos
Desarraigarme toda piel
despojando identidades
u orígenes históricos
Evadiéndome entero
ante el materialismo didáctico
que me tributa razones
Íntimamente,
vislumbrar mi futuro
lleno de partidas
(V)
Esperar, solo esperar,
anónimo e impalpable
desechando raíces
Rogando solo volver
en mi extravío de sombras
y encontrar mi regreso…
RECETAS DE
Suave y envolvente
recibo el aroma del albahaca
que estremece estos sentidos
Es que tu cariño
asume formas inesperadas
haciendo estallar
todos tus silencios arropados
Y se me dificulta
estimularte con dedicatorias,
cuando todo lleva tu nombre
Entonces la razón
comienza a extrañar
los abrazos
que todavía no cruzamos
Prefiero proseguir atento
cada detalle de tus manos
que pregonan ceremonias
Pero definitivo,
asumo voluntariamente,
que ofrendas tu ternura
cada día, en esta...
tu mesa.
El viento sopla egoísta
sin dejar huellas, ni sombras
solo su música acorde
enmudece mis oídos
El insomnio compañero
hace guardia en mi almohada
atento a todo sonido
alerta ante mi cansancio
He dejado la puerta abierta
ahorrándote el trabajo
de que al abrirla su ruido
creas que me desvele
Quizás sea un ingenuo
al embriágame en espera
pero la esperanza grita
y mis manos te suplican
Estos lustros ya pasados
aguardando tu llegada
los he sentido lejanos
pero veloces al tacto
A diario cambio las flores
tu lado en la cama esta ileso
hasta algo de tu perfume
se quedo con mi lamento
El espejo lo corrobora
la cerradura lo afirma
he dejado la puerta abierta
esperando a que vuelvas…
MUJER DE MIS ULTIMOS DIAS (Gabriel Velxio)
Cobijándome en tu llegada
de intangibles desenlaces
aletargo hasta el descuido
calendario y hojas muertas…
Sustituyéndome impensado
de acuarelas y corcheas
y tu pincel me pinta,
y tu melodía que embriaga…
Ya no me hablen del olvido
si el anonimato es beso
cuanto vale tu estadía
ante todas mis dicciones
La percepción no es legible
simplemente, es del alma
y la obsecuencia lo ignora
por los ilustres que juzgan
Si yo pudiese adivinar
los últimos días de esta vida
le rogaría a mi destino
agonizar solo en tu camino…
PROFANACIONES (Gabriel Velxio)
Profanare tu templo…
asumiendo todo riesgo
que la hipócrita sociedad
me imponga
soportando estoicamente
la futura inquisición
que me postrará
excomulgado de tus días
Profanare tu templo…
sabiendo que el exceso
de moralidad y ética
me condenaran infierno
sin juicio final
ni purgatorios
seré sentenciado al olvido
donde nadie recuerde
el acto pecaminoso
Profanare tu templo…
porque prefiero
este castigo eterno
que evitar amarte
a pesar de esta túnica.